La revista que tengo entre mis manos huele a ilusión, a constancia, a tesón, a confianza ciega en cada verso; esta revista sabe a triunfo silencioso pero compartido, de esos que se saborean despacio, de esos que te arrancan una sonrisa furtiva y esperada, que te engordan los sueños y te multiplican las ganas.
Esta revista es una prueba viva de que los imposibles no siempre lo son, como lo es de que la cultura es punto de encuentro, convergencia de caminos dispares, nexo de ideas paralelas, de ilusiones encontradas, de inquietudes compartidas.
Cada página contiene mucho más que un poema; cada página está impresa con jirones del alma de cada autor. Y el compendio de todas ellas es un logro mayúsculo, es una meta después de un camino no siempre fácil, no siempre despejado, no siempre llano…
Os invitamos a leer cada verso; cada poema; os invitamos a interiorizar cada página; a conocer un poco a cada autor: por lo que dice, por lo que deja entrever, por lo que se adivina en cada pausa; por lo que sentencia en cada punto y final.
Nunca antes Hellín, pueblo grande histórica, geográfica y culturalmente, había visto nacer de entre los suyos una revista de estas características, un poemario de incuestionable calidad y sobre todo, parido del tesón de cinco hellineros (Antonio Avilés Rodríguez, Amado Lumbela, Juan Andújar Martínez, Carlos H. Millán y Francisco Rodríguez Martínez), de su lirismo, de su inspiración, de la poesía viva que se encarna en sus ojos, en sus manos, que se prende a sus gestos y se plasma en sus versos. Gracias a todos ellos, especialmente a Carlos H. Millán por estar al frente de todo el entramado que hay detrás de estas páginas, el que no se ve, el que no está escrito pero que ha ocupado tiempo, trabajo, y dedicación.
Recordar además que gracias a ellos, a su invitación abierta, el círculo crece (son muchos los colaboradores) y todo ello ha hecho posible que este magnífico poemario vea la luz.














